La Viagra del desierto
Puerco espín: la Viagra del desierto
En una reciente visita virtual, al comercio de medicina tradicional de Tan Tan, algo así como una farmacia para los muchos que en África siguen confiando ciegamente en estos remedios, fue toda una sorpresa, no sólo por el cadáver de alimoche que aparecía colgando de una viga, encontrar entre sus increíbles productos los cráneos semiamortajados de dos gacelas.

En sus diferentes especies, los ágiles animales están seriamente amenazados de extinción en el Sáhara por culpa de la caza furtiva, pero se siguen matando sin control.Si, inocentemente le preguntas al vendedor para qué las utilizaban, lacónicamente te responerá: “para medicina”. Sin más datos.
Pero paratu desesperación, si sigues rebuscando y tienes la ocurrencia de preguntar te enseñarán, probablemente la pieza más curiosa de todas. El pinchudo pellejo reseco de un puerco espín(Hystrix cristata).

−¿Para qué sirve?, preguntas.
−“Para amar”, responderá con sonrisa picarona.
−¿Con todas esas púas? Me estás tomando el pelo.
−No hombre no, se hace medicina con su piel. La que más vale es la de la hembra. Su chochito cuesta una fortuna, pero atrae a las mujeres y garantiza la virilidad a los hombres; es la Viagra del desierto.
Todavía perplejo, al ver como estudiaban con más detalle la pieza y, efectivamente, la parte donde debían estar sus órganos sexuales había sido cuidadosamente recortada, se supone que para su venta por separado.
Más tarde Mohamed, el cazador furtivo, lo confirmó. A él le pagan 1.000 euros por cada puerco espín que logra cazar, una fortuna.
Pero como en todas partes hay intermediarios, el yerbero de Tan Tan había pagado nada menos que 4.000 euros por la que yo vi, el sueldo de todo un año de un trabajador marroquí.
Sus precios son cada vez más altos, un encarecimiento paralelo al de la extinción de esta singular especie. La razón, sin embargo, no se debe a su caza ilegal.
La culpa final la han tenido las fumigaciones masivas promovidas hace cuatro años por Europa en el Sáhara para evitar la llegada de una gran plaga de langostas a Canarias.
“El veneno mató a todos los puerco espines”, se lamenta el cazador. Y eso que, nos aseguraron, los insecticidas eran totalmente inocuos para la vida silvestre. Una vez más nos engañaron.
A las gentes del desierto les han dejado sin Viagra ( Qué jodíos, para vender la azul de Pfeiffer, seguro) y a nosotros sin puerco espines y seguramente sin otras especies animales igual de importantes para el ecosistema desértico. Luego dirán que son daños colaterales.

Preciosa imagende un puerco espín norteafricano en su hábitat natural.
Saludos desde Granada.
Albert
Fuente: 20 minutos








Daniela dijo
Pero que nota mas pinchudaaaaaaa! digo...curiosaaa! Y pobrecito los puercoespín que se tienen que hacer cargo que a los humanos no les funcione bien... en fin..."sus aparatos".Y claro está como todo lo que está en extinción el precio es increíble ojalá la matanza ilegal se terminara pero es una utopía ...En América y Argentina más precisamente es muchísima la fauna autóctona desaparecida que sólo vemos ahora por fotos.
Olvidé decir es bellísimo el puercoespín ...no me lo imaginaba así.
Besos sin púas amore.
28 Diciembre 2007 | 03:42 AM